miércoles, 20 de mayo de 2009

el armario

El otro día dejé el armario abierto toda la noche. Cuando me desperté por la mañana estaba todo revuelto. Los papeles de mi escritorio desordenados, colillas encima de la mesa y, como no, mi cerveza se había terminado.
Hasta los monstruos de debajo de la cama respetan mi cerveza.
El ordenador estaba encendido y el reproductor abierto. The Great Southern Trendkill, de Pantera.
Y pienso... tengo que acordarme de cerrar el armario por las noches que entran extraños sureños mientras duermo.