lunes, 2 de marzo de 2009

libertad cultural

En unas elecciones se gana o se pierde. Pero cuando se pierde, y lo que gana es algo destructivo, un sentiemiento de rabia, de querer pero no poder hacer nada, te invade las entrañas.
Nada más pasar 24horas ya se estudian medidas abrasivas para la cultura, para el idioma, para la enseñanza. Y, ¿cómo vamos a mantener una cultura propia si ni siquiera nos dejarán impartirla en las escuelas?
En apenas un día se barajan múltiples posibilidades, cada una peor que la anterior, para sacar adelante el país. Estamos en crisis, sí, pero eso no se soluciona pisando por completo una sociedad.
Es difícil comprenderlo cuando no se tienen dos culturas, y una intenta pisar a la otra. Mejor dicho, el poder hace que una pise a la otra. Ahora veo todo lo que está pasando lejos de allí, lejos de esa tierra ahora dividida, con conflictos lingüísticos y culturales.
Solo quiero libertad, que cada cual escoja su cultura y no que se le impornga mediante decisiones de poder. Aunque , como siempre, estas líneas se van a quedar aquí, y la gente que piensa como yo se callará. Nos callaremos. Qué remedio : mayoría absoluta. Ellos, ¿son mayoría?

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